Este era el lugar donde reposaban los restos de las madres abadesas. Sólo ellas tenían el privilegio de ser enterradas aquí.
Es en esta cripta donde nos conectamos con el gran escritor colombiano, el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. En el año 1949, durante su etapa como reportero para el periódico local El Universal, Gabo recibió la tarea de cubrir la noticia de la exhumación de la cripta y fue entonces cuando quedó sorprendido, al descubrir los restos de una niña con una cabellera tan larga que fue necesario tomar un metro para medirla, y se calcularon 22 metros y 11 centímetros de cabello. Impresionado por lo que estaba presenciando, García Márquez recordó una leyenda que le contaba su abuela, sobre una Marquesa de sólo 12 años a la que después de muerta le creció exageradamente la cabellera durante 200 años. Este hecho lo inspiró a escribir su novela “Del amor y otros demonios”, la cual se recrea en los escenarios del antiguo convento.

